Más de medio millar de personas han participado en la sexta jornada solidaria, que ha contado con la colaboración de más de 50 empresas y entidades locales

La Fundación Familia Torres ha celebrado este sábado, 30 de noviembre, en la bodega de Pacs del Penedès, la sexta edición de la jornada benéfica ‘Implícate con La Marató’, que ha recogido 8.612 euros gracias a la aportación de los más de 500 participantes. Como cada año, la Fundación doblará el importe recaudado y destinará a La Marató de TV3 un total de 17.224 euros para la investigación de las enfermedades minoritarias.

Mireia Torres, presidenta de la Fundación Familia Torres, comenta: “Queremos dar las gracias a todos los participantes para apoyar esta iniciativa solidaria, al USOC por su generosa aportación y los voluntarios y empresas colaboradoras que, con la su inestimable y desinteresada colaboración, han contribuido al éxito de esta jornada en beneficio de La Marató de TV3 “.

El buen tiempo, el entorno incomparable y el espacio acogedor del centro de visitas, con el jardín a pie de viña, han confluido en la celebración de esta nueva edición, que ha sido posible gracias a la colaboración de 50 voluntarios y de más de 50 empresas y entidades de la comarca. Durante todo el día, los participantes han disfrutado de diferentes actividades enogastronómicas, como el blind tapas, los maridajes de ibéricos, quesos o de sushi, o la comida popular, todos con una gran participación.

La novedad de este año ha sido la actividad ‘Elabora tu propio vino’ de la mano de la bodega Jean Leon, que también ha sido todo un éxito. Las actividades programadas al aire libre, como la ruta con patinete eléctrico entre los viñedos, así como las diferentes manualidades y actividades infantiles para dar a conocer a los más pequeños el mundo de la viña, han agotado las plazas.

También han tenido una buena acogida las actuaciones culturales y musicales, que han protagonizado la Banda de la Escuela Municipal de Música M. Dolores Calvet, el Country Social Club Vilafranca, el Grupo Swing Vilafranca y el grupo infantil Rovell d’ Ou, además de las actuaciones del Xicots y los Falcons de Vilafranca. El punto final a la jornada lo han puesto una chocolatada y un sorteo de premios entre todos los participantes.

Fundación Familia Torres realiza una donación de 4.000 euros que se utilizaran para comprar alimentos básicos. El Banco de Alimentos de Barcelona es una Fundación que tiene como objetivos principales evitar el despilfarro recuperando excedentes de alimentos aptos por el consumo humano y luchar contra la pobreza, al entregarlos a personas en situación de precariedad alimentaria de nuestro entorno.

En esta ocasión, la campaña elegida ha sido “Más alimentos infantiles”, una iniciativa encaminada a comprar alimentos infantiles para atender las necesidades nutricionales de 16.817 niños, de 3 a 15 años, y 2.984 recién nacidos.


Durante este año 2019 también hemos colaborado en la campaña de recogida de leche “Ningún niño sin bigote” organizada por la entidad bancaria La Caixa en beneficio de Banco de Alimentos.

Al acto de entrega, celebrado el lunes 11 de noviembre en la sede de la Fundación Banco de Alimentos, ha acudido Marta Torres Rosselló, vicepresidenta de la Fundación Familia Torres y Roser Brutau i Basté, Presidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Barcelona.

El Banco de Alimentos no distribuye los alimentos de forma directa a los usuarios, sino que provee de alimentos a la red de entidades de iniciativa social que los reparte a las personas en situación de vulnerabilidad.

Así, la Fundación Familia Torres también colabora anualmente con la Associació Ressò – Rebost Solidari de Vilafranca del Penedès, entidad beneficiaria de Banco de Alimentos.

Con este tipo de acciones a más de colaborar con la sociedad más necesitada, estamos contribuyendo con la reducción de emisiones de CO2 ya que, en la producción de alimentos, en su transformación, en su transporte y comercialización se utilizan recursos y energía, lo que representa un impacto ambiental que se mide en toneladas de CO2 equivalentes. Si los alimentos se derrochan, es energía desperdiciada. Por tanto, recuperarlos para la alimentación de las personas hace que esta energía no se desaproveche, lo que representa un ahorro de impacto ambiental y una medida para luchar contra el cambio climático.